¿Estás solo o te sientes solo? Soledad y Autoestima

“La peor soledad es no estar cómodo con uno mismo”


Mark Twain

Cuando pensamos en la palabra soledad como concepto, tendemos a pensar en que significa estar solos, sin nadie alrededor, o lo que es lo mismo, ausencia o escasez de vínculo o entorno socio-afectivo. Pero, haz memoria y piensa: ¿Cuántas veces te has sentido solo o sola? ¿Realmente no tenías nadie a tu alrededor?

La soledad es un sentimiento que aparece en las personas por varios motivos, no se ciñe exclusivamente a las personas que no tienen apenas interacción social o no tienen familiares cercanos. 

Aparece en personas que a pesar de tener mucha gente alrededor, se sienten inseguras, incomprendidas, tristes… sienten que les falta algo.


– “Qué es la soledad?” – Pregunta el Principito.
– “Es un reencuentro consigo mismo, y no debe ser motivo de tristeza, sino de reflexión”.

El Principito (Antoine de Saint-Exupèry)

A veces nos sentimos solas o solos, y sin querer, lo confundirnos con soledad. Nos sabemos todos a la perfección la teoría, sí, ¿pero y llevarlo a la práctica? Quizás eso siempre cuesta un poco más.

Pese a que todos nos pasa, sentirse solo no es un hecho físico, es una sensación, una emoción. Parece que tenemos pautado que si no llevamos a alguien al lado es síntoma, señal, de que nos falta algo…

 ¡Como si nuestra propia compañía fuera insuficiente! Como si solo por el hecho de tener a alguien a nuestro lado fuera a significar estar acompañados, cuando en cantidad de ocasiones, a todos nos ha pasado, sentimos soledad estando rodeados de personas.

Como si por el hecho de ir sin nadie a nuestro lado significara que valemos menos, que falta algo, ese “algo raro habrá”. Parece que nos hace estar en el punto de mira de la lástima por ello.

Y no, no es la cantidad. Tampoco el número. No es cuestión de una persona. ¿No es ese hueco que tratamos de llenar, por qué? ¡Porque no estamos vacíos!

Cuando vamos con nosotros mismos, con todo, con nuestra compañía, nunca volvemos a ir solos a ningún lugar. Vamos con nosotros mismos.

Existen pocas sensaciones tan poderosas como sentirnos capaces, libres de elegir, de elegirnos. Libres de estar con nosotros mismos, capaces y libres de ser felices.

No estamos solos, estamos con nosotros mismos.

No estamos solos, nos tenemos a nosotros mismos.

No vamos solos, vamos con nuestra compañía.

No nos falta nadie al lado. Somos únicos, suficientes, completos y enteros.

Cuando decidimos elegirnos, ya nunca más volvemos a caminar solos.

“Tú mismo, al igual que cualquier otra persona del universo, te mereces tu propio amor y afecto”

Buda

El próximo sábado 29 de febrero, en un sitio precioso e inspirador tendrá lugar nuestro Taller Vivencial Re-Genera tu Autoestima. (El Jardín de Gaia, Villalba, Madrid). Naturaleza, dinámicas, comida vegetariana y casera… ¿Te apuntas?

Natalia Pedrajas

625 047 300

www.lapsicologanatalia.com

La tristeza

La tristeza también es importante. La tristeza es una de las emociones básicas en el ser humano y no solo nos puede brindar un refugio de descanso necesario, en ocasiones también nos brinda una visión, otra perspectiva más amplia de la situación que estamos viviendo.

Quien ha leído o conoce algo sobre la antigua filosofía griega sabrá que los filósofos llamaban a menudo a la tristeza “incubadora”, refiriéndose a que puede vivirse como un tiempo de reflexión y hasta de detenimiento, necesario para pasar después a un período de gran acción y exploración.

En nuestra época, con estudios actuales, se sabe que la tristeza no siempre nos viene de serie, si bien es cierto que en ocasiones tiene rasgos genéticos, también es cierto que no solo es así, ya que también se ve influenciada por el entorno y el medio en el que se vive.

Pautas para regularla

Prestando atención a que la tristeza tiene a su vez dimensión biológica, social e individual, los profesionales de la salud establecen ciertos parámetros que ayudan a decidir cuál o cuáles son las mejores pautas para regular la tristeza. Por ejemplo, en muchas ocasiones si el origen de ésta es principalmente fisiológico, se requeriría hacer uso de antidepresivos ansiolíticos, para así ayudar a regular una alteración de los neurotransmisores como la dopamina, o la serotonina. En otras muchas ocasiones, se utiliza el trabajo conjunto de un tratamiento farmacológico y de uno psicoterapéutico, promoviendo así el bienestar general.

¿Cómo sabemos cuándo la tristeza puede ser patológica?

Si bien decíamos que la tristeza es un sentimiento básico, hay veces que nos puede suponer un problema real.

Existen una serie de síntomas para identificar diferentes tipos de depresión (mas allá de la tristeza).

Si tienes por lo menos cinco de los siguientes síntomas, durante más de dos semanas, o simplemente si consideras que no sabes gestionar bien todo lo que sientes, o que ni siquiera entiendes bien qué es lo que te sucede, sería el momento de buscar ayuda de una psicóloga o psicólogo profesional.

Veamos esos síntomas de los que os hablaba:

  • Pérdida de interés o placer en casi todas las actividades cotidianas.
  • Sentirte triste, o sentirte deprimido todo el día, todos los días.
  • Un descontrol en el apetito, perdiéndolo o aumentándolo significativamente, sin motivo aparente y haciendo variar incluso nuestro peso habitual.
  • Sensación de lentitud: Motricidad o cognición más lentas de lo habitual.
  • Falta de energía o fatiga todo, o casi todo el día.
  • Sentimientos de culpa, sentirse como inapropiado, etc.
  • Sentir dificultad para pensar o unir frases.
  • Tener pensamientos recurrentes sobre la muerte.
  • Ideas suicidas.

Una vez se cuente con una cálida red de apoyo, se nos ayudará a gestionar todos estos síntomas y te será mucho más fácil.

No sólo si estas al límite. Si tienes cierto número de los síntomas de esta lista es necesario acudir al psicólogo o psicóloga. Muchas veces el no saber conocer, identificar, organizar y reconocer nuestras emociones nos puede conducir a lo largo del tiempo a ellos, cuando que con una ayuda adecuada anteriormente, no se hubiese llegado a ello.

Te invito a que reflexiones, a que cuentes conmigo y charlemos, y juntos veamos la mejor manera en la que puedo ayudarte.

Natalia Pedrajas

625 047 300

www.lapsicologanatalia.com